Tradicional Foro de consultas


   

 
Buscar respuesta No.:

  • Consulta : 202112
  • Autor : Proyectonémesis7
  • Consultas en Foro: 1
  • Respuestas en Foro: 4
  • Vox Populi: Política: 0 Derecho: 0 Anecdotario: 0
  • Cafes:
  • Visitas a mi oficina: 7306
  • : 0 %
  • : 0 %
Recomienda esta respuesta a un amigo
  • Autor
    Respuesta No: 334836

  • Proyectonémesis7
    ESTUDIANTE


    (Visita mi Cubículo)

    No cabe duda que la reducida visión de algunos pésimos seres humanos ha hecho mucho por formarnos el actual criterio que socialmente prevalece del abogado como un ser mafioso, mezquino, con tremendas inseguridades sobre la posibilidad de compartir el conocimiento y sobre todo con esa muy traumatizada visión de que el único camino para aprender es hacer una especie de revancha iniciática en la que " se goza del sadismo de hacer sufrir" a otros lo que nos costó trabajo aprender o bien lo que nos hicieron pasar algunos malos maestros (por supuesto no son la mayoría) debido a sus escasas capacidades para enseñar, dicho de otra manera, dificultar en todo lo posible el engrosamiento de la competencia profesional, pues se actúa -aunque nunca se reconoce- como si cada neófito fuera un potencial rival.¡vaya insólita inseguridad! 

    Afortunadamente cada vez son menos los abogados miserables que escatiman su precario conocimiento, prueba de ello son las diferentes respuestas que a la solicitud de fuentes se dieron en este foro (no se trata de que den el conocimiento sangrado sino de guiar hacia las fuentes pertinentes a quienes vienen atrás en el camino) pero para aquellos que creen que la unica forma de brillar es restarle luz a los otros apoyados en la idea vernácula de una especie de "selección natural" o "iniciación castrense" debemos recordarles que han sido precisamente esas viciadas y resentidas conductas las que han convertido en patrimonio de unos cuantos hampones al iuspositivismo que empleado de esa forma solo sirve al más sórdido y astuto para torcer la ley, convirtiendo las fisuras y falencias de nuestro derecho codificado en el patrimonio altamente valorado por leguleyos que confunden la noción de justicia con la de legalidad en favor de sus parásitos intereses.