- Inicio
- Foro
Tradicional Foro de consultas
- Consulta : 117373
- Autor : Primus Tribunus
- Consultas en Foro: 14
- Respuestas en Foro: 2384
- Vox Populi: Política: 0 Derecho: 0 Anecdotario: 0
- Cafes:
- Visitas a mi oficina: 5556
-
: 22 % -
: 77 %
-
AutorRespuesta No: 228444
-
Fecha de respuesta: Jueves 23 de Junio de 2011 22:32 2011-06-23 22:32 desde IP: 189.178.223.137
Omar:
Me congratulo por la oportunidad de saludarte y aprovecho para realizar algunas precisiones sobre el tema.
En primer lugar te hago notar que la mecánica de la causación de las lesiones es lo que nos dará la pauta para determinar si sin dolosas, culposas o resultado de un mero accidente, motivo por el cual es que insisto en que tratemos el asunto aunque lo consideres dentro del terreno de la especulación, cuestión que de cualquier manera es imprescindible tratar, cuenta habida que todos nuestros códigos de procedimientos penales, civiles, administrativos, etc..., admiten como prueba la presunsional, que no es otra cosa que una especulación derivada lógicamente de un hecho conocido.
Así pues, dentro de este terreno, traigo a colación que el consultante (lalo es nombre masculino) expresó que fue el profesor de educación física quien le informó que su hijo se dió de frente contra una pared y en ocasion de que iba corriendo con los ojos vendados y guiado por un compañero.
De lo mencionado en el parágrafo precedente tenemos la certeza de que el golpe fue contra una pared y en ocasión de ir corriendo, así que es imposible que una fila de alumnos hubiera hecho el recorrido teniendo una mano apoyada sobre el hombro del compañwero que precedía a cada uno de los integrantes de la fila, pues es imposible correr en esas condiciones y menos aún si se está vendado de los ojos.
Por otra parte, las experiencias de la vida nos hacen ver mayormente la imposibilidad de que el asunto haya acontecido como lo expuso el profesor, y al respecto viene a mi mente que, en ocasión de estar practicando marchas durante mi estancia en la escuela secundaria con la finalidad de participar en un desfile para un 16 de septiembre, a la sección donde me encontraba, formada por los alumnos del tercer curso, se nos impuso un "comandante" del segundo curso, así que en mis funciones de liderazgo, junto con mis amigos incondiciones me puse hasta la primera fila e instruí a toda la sección para que, ante la demostrada falta de órdenes para dirigir la marcha de que hacía gala el "comandante" cuando nos enontráramos frente a un muro que cerraba la calle y obligaba a girar a la derecha, todos cxontinuáramos marchando, no obstante que mis amigos y yo mismo quedamos expuestos a ser aplastados por toda la columna. Aunque con la reticencia de unos pocos así lo hicimos todos y conseguimos que el "comandante" del segundo curso fuera substituido por un compañero de nuestro mismo grado.
Lo importante de la anécdota es que nadier salió golpeado en un ojo y solamente quedamos con algunos rasguños, sobre todo en la punta del calzado, porque continuamos "marchando" golpeando el muro.
La otra anéctoda importante, es que, tú y muchos del foro saben que participé en las actividades escultistas durante mucho tiempo, particularmente como dirigente adulto de los scouts y rover scouts, y en este punto resalto la experiencia de que los scouts practicábamos dos juegos que se denominan "tronco-bola" y "trucu-bola", los dos son una adaptación del futbol o más bien del rugby, pero en el primer se substituye el balón por un tronco y en el segundo la substitición es en beneficio de una gran roca (en alusión al personaje Trucutú de las caricaturas del periíodico).
Puedo afirmar que, no obstante la rudeza de esos juegos, ningún scout resultó con una lesión en el ojo como la que describe el consultante.
Pero todavía más: en mi promordial respuesta sugerí al consultante que requiriera que la indagatoria se integre con precisamente una probanza pericial que se denomina "mecánica de la causación de las lesiones", con la que te aseguro que quedará acreditado que el golpe fue propinado con un puño y que es imposible que sea derivado de que el muchaho se estrellara de frente contra una pared.
-
Autor





